Enferma
-No vallas- decía -quédate con migo- suplicaba.
Y en ese momento, cuando mi voz se apagaba y rompía definitivamente en llanto, despertaba.
Sudada, acalorada y con la piel roja jadeaba debajo de las mantas de lo que, alguna vez fue, una confortable cama. Las lagrimas, que pasaron inadvertidas durante los primeros minutos de la mañana, aumentaban mi pena cuando se agolpaban contra la mano dudosa que alcanzaba a mis ojeras de noches y noches en vela.
No hay nada que hacer ya, por que esas palabras no dejaron mi boca, escondidas en la punta de mi lengua, apretada por los dientes que se apuraban a morderla, en un intento por obedecerme de alguna forma, y él, él se había ido y ahora, ahora no se si el que las palabras hubiesen resonado en el aire con ese tono enloquecido que reflejaba mi propia desesperación, podría haber hecho que yo tuviese el derecho de pensar en este momento, sola y lunática, que "algo esta mal".
Pues, en este momento, todo esta tal y como mis acciones pasadas y malditas indican que debería de estar.
Mi culpa y nada mas que mi culpa, retorcida e incapaz de reaccionar para otra cosa que maldiciones y gritos de exasperación socorridos por nada mas que el eco, mi mente se prepara para sumergirse en agónicos sueños de paredes vacías y ojos abiertos.
Las sombras de un atardecer que penetra a través de la cortina de polvo autoconfeccionada en la mínima ventana me advierten que la oscuridad llega para tragarme una vez mas y arrastrarme a las profundidades de pensamientos incoherentes y desordenados que le dan la bienvenida al insomnio como en una fiesta.
¡Oh, danzar ilógico en la elocuencia de la locura!
Sena Yamazaki
Hace bastante que escribí esto pero nunca lo subí en ningún lado (va, ninguno de mis cuentos los subo en ningún lado XD)
Lo mas probable es que este mal escrito, mal editado, mal formulado incluso, pero, tenganme paciencia que poco a poco aprendo hahah...
No hay comentarios:
Publicar un comentario