Título original: Angels & Demons
Autor: Dan Brown
Año: 2000
Páginas: 606
En un laboratorio de máxima seguridad, aparece asesinado un científico con un extraño símbolo grabado a fuego en su pecho. Para el profesor Robert Langdon no hay duda: los Illuminati, los hombres enfrentados a la Iglesia desde los tiempos de Galileo, han regresado. Y esta vez disponen de la más mortífera arma que ha creado la humanidad, un artefacto con el que pueden ganar la batalla final contra su eterno enemigo. Acompañado de una joven científica y un audaz capitán de la Guardia Suiza, Langdon comienza una carrera contra reloj, en una búsqueda desesperada por los rincones más secretos de El Vaticano. Necesitará todo su conocimiento para descifrar las claves ocultas que los Illuminati han dejado a través de los siglos en manuscritos y templos, y todo su coraje para vencer al despiadado asesino que siempre parece llevarle la delantera.
OPINION
Dan Brown me fascina nuevamente con este libro. Repleto de acción y de historia, de una situación crítica saltamos a otra al mismo tiempo que aprendemos montones de cosas de la simbologia religiosa de la mano de Robert Langdon en una carrera intelectual en contra del tiempo a través de Roma.
Una lucha entre los ángeles y los demonios de la religión y la ciencia con los pacifistas que desean unir ambas creencias siendo victimas de los extremistas que creen poseer la verdad de la vida.
Es fácil de comprender y de seguir, hace uso del razonamiento y la lógica. Como en una búsqueda del tesoro, Robert deberá encontrar el "Sendero de la Iluminación", un camino de pistas que se creía perdido en orden de evitar la muerte de cuatro cardenales y detener al hassasin (como denomina Brown a el asesino después de explicar de dónde viene la palabra asesino) para así saber donde se encuentra la BOMBA ESCONDIDA EN EL VATICANO.
Me gusto enormemente. Se lo recomiendo mucho a aquellos a los que les gustan las búsquedas del tesoro en contra del tiempo que promete el estallido de una bomba en caso de fallar.
Quiero agregar esta parte de la historia que me parece es una de las más importantes y que me gusto mucho. Habla el camarlengo Carlo Ventresca.
[SPOILER]
"Para los Iluminati, y para los científicos, déjenme decir esto. Han ganado la guerra. Los engranajes han estado en movimiento durante mucho tiempo. Su victoria ha sido inevitable. Nunca había sido tan evidente como en este momento. La ciencia es el nuevo Dios. La medicina, las comunicaciones electrónicas, los viajes espaciales, la manipulación genética... Son los milagros de los que ahora hablamos a nuestros hijos. Son los milagros que anunciamos como prueba de que la ciencia nos proporcionará respuestas. Las viejas historias de inmaculadas concepciones, zarzas ardientes y mares que se separan carecen de toda importancia. La ciencia ha ganado la batalla. Nos rendimos.Pero la victoria de la ciencia ha tenido un precio para todos nosotros. Un precio muy alto.Es posible que la ciencia haya aliviado las desdichas de la enfermedad y el trabajo extenuante, y creado toda una serie de aparatos destinados a divertirnos y aumentar nuestra comodidad, pero nos ha dejado en un mundo sin prodigios. Nuestras puestas de sol se han reducido a longitudes de onda y frecuencias. Las complejidades del universo han sido destripadas en ecuaciones matemáticas. Hasta nuestra valoración como seres humanos ha sido destruida. La ciencia afirma que el planeta Tierra y sus habitantes son puntos sin importancia en el gran esquema de las cosas. Un accidente cósmico. Hasta la tecnología que promete unirnos nos divide. Cada uno de nosotros puede estar conectado electrónicamente con el resto del globo, pero nos sentimos totalmente solos. Nos bombardean la violencia, la división, la fractura y la traición. El escepticismo se ha convertido en una virtud. El cinismo y la exigencia de pruebas han devenido pensamiento esclarecido. ¿Acaso sorprende que los humanos se sientan ahora más deprimidos y derrotados que en cualquier momento de la historia de la humanidad? ¿Defiende la ciencia algo sagrado? La ciencia busca respuestas en fetos nonatos. Hasta presume de manipular nuestro ADN. Desmonta el mundo de Dios en piezas cada vez más pequeñas, en busca de un significado... y solo encuentra más preguntas.La vieja guerra entre la ciencia y la religión ha terminado. Han ganado. Pero no han ganado justamente. No han ganado proporcionando respuestas. Han ganado convenciendo a nuestra sociedad de que verdades antes consideradas como inmutables ahora parecen inaplicables. La religión no puede mantenerse a la altura. El crecimiento de la ciencia es geométrico. Se alimenta de si mismo como un virus. Cada nuevo descubrimiento abre las puertas para otro nuevo descubrimiento. La humanidad necesitó miles de años para progresar desde la rueda hasta el coche. No obstante, solo transcurrieron décadas desde el coche hasta la nave espacial. Ahora, medimos el progreso científico en semanas. Estamos girando sin control. El abismo entre nosotros se ensancha cada día más, y la religión queda abandonada, la gente está sumergida en un vacío espiritual. Pedimos a gritos respuestas. Lo digo en un sentido literal, créanme. Vemos ovnis, nos dedicamos a zapear, nos ponemos en contacto con espíritus, experiencias extrasensoriales, búsquedas mentales... Todas estas ideas excéntricas poseen un barniz científico, pero son desvergonzadamente irracionales. Constituyen el grito desesperado del alma moderna, solitaria y atormentada, tullida por su esclarecimiento y su incapacidad de aceptar significado en nada que no esté relacionado con la tecnología."

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