LICANTROPÍA:
HISTORIAS DE HOMBRES LOBO
EN OCCIDENTE
Autor: Jorge Fondebrider
Año: 2005
Páginas: 313
SINOPSIS
Los hombres lobo son una idea monstruosa, fruto de la imaginación, del miedo, de la noche y la ignorancia. Se los encuentra de uno a otro extremo del mundo occidental y desde mucho antes de la antigüedad clásica. Los licántropos sobrevivieron al exterminio sistemático al que, en muchos países europeos, fueron sometidos los lobos y también al ávido fuego de la hoguera de la Inquisición. Se los ha visto merodear incluso en aquellas latitudes donde el lobo nunca ha existido. Su invención se apoya en una enorme variedad de ideas tan curiosas como descabelladas, que Occidente ha ido acumulando a lo largo de más de dos mil quinientos años, en cientos de historias fantásticas que conforman la materia de este libro. Desde la Arcadia a la que cantaron Teócrito y Virgilio, hasta el, Norte helado de las sagas islandesas; desde la Irlanda de los santos, hasta la lobreguez de los bosques bálticos, pasando por la Ucrania del príncipe Vseslav de Polock, la intolerante Suiza de Calvino, la violenta Alemania de Lutero, la Francia de las luchas religiosas, Galicia y Portugal. El libro se cierra con sendos capítulos dedicados a la literatura de ficción contemporánea y a Hollywood, los nazis y la banalización del mito. Licantropía reúne, mitos y leyendas; textos filosóficos, religiosos, literarios, científicos, antropológicos, legales y periodísticos. Y ofrece no sólo el relato cronológico de la historia de los hombres lobo en Occidente, sino también el placer y la sorpresa que proporcionan los textos seleccionados, muchos de los cuales se presentan por primera vez en castellano.
OPINIÓN
"Son una idea monstruosa, son el fruto de la imaginación, del miedo, de la noche y la ignorancia."La primera parte del libro es un conjunto de fábulas, mitos, leyendas y estudios que debaten acerca de si existe o no la posibilidad de que un hombre se convierta en lobo o, en un panorama más amplio, un cualquier animal. Se dedica a aclarar el origen de los licántropos desde el principio básico de poder transformar el cuerpo humano en otra clase de cuerpo (animal), recorre las diferentes explicaciones, desde brujeria y maldiciones, pasando por Dios y el diablo, hasta enfermedades y alucinaciones.
"Con la llegada del cristianismo, el lobo (...) pasó a ser una bestia emblemática de Satán y, por supuesto, uno de sus muchos representantes en la Tierra. Súmese a esto que, puesto que la idea de las metamorfosis de hombres en animales -en lobos, por ejemplo- existía desde antiguo y que, por tradición, solía relacionarse con alguna intervención ajena a las posibilidades humanas, durante el cristianismo solo quedaban dos alternativas: Dios o el diablo. La disyuntiva, sin embargo, rápidamente fue considerada herética porque, pese a su tendencia de ser una religión moderadamente dualista -como tantas otras formas de pensamiento anterior de que se nutrió-, el cristianismo no iba a tolerar que una y otra figura se equiparasen en igualdad de condiciones.
Mientras se terminaba de conformar el cuerpo fundamental de la doctrina cristiana, el mal iba encarnándose paulatinamente en la figura del diablo para evitar que Dios tuviera que dar explicaciones incómodas sobre el estado de las cosas en el mundo. Sin embargo, había que buscar una vuelta de tuerca a la cuestión, ya que el diablo no podía estar a la altura de Dios."
En su capítulo VIII Inquisición y Brujería, partiendo del peligro que, creyeron, representaban los licántropos o "cambia pieles" en general y de que brujos y brujas podían, según quienes, transformar personas en animales y a ellos mismos a voluntad, se adentra en la polémica de la caza de brujas en los tiempos de la inquisición.
En las páginas 176, 177 nos presenta una historia bien conocida por todos aunque no en esa versión. Caperucita Roja muestra sus ribetes inquietantes desde el canibalismo practicado por la misma caperucita, una especie de strip-tease y la falta de final feliz hasta la ausencia de moraleja alguna.
También se revelan datos muy curiosos acerca de la relación entre las supersticiones de la antigüedad y las tradiciones contemporáneas, un ejemplo son las medias que los yankis cuelgan en las chimeneas y que son llenadas con dulces:
"(...) y -tal vez como prenda de paz- colgaban huesos de cerdo, dulces y salchichas de la chimenea."que era una de las tantas precauciones cristianas contra los hombres lobo en la vispera de Navidad.
Llamó mi atención, tal vez por ser argentina, lo que escribe acerca de una superstición que dice:
"El último hijo de una serie de siete varones consecutivos es lobishonen [lobisón en una de sus variaciones argentinas]. Líbrasele de esta fatalidad, bautizándole con el nombre de Benito (Bento), apadrinado por el mayor de los siete hermanos."La cual se aplica en Argentina, aunque de una forma un tanto diferente:
"Hay una circunstancia, del todo singular y propia de la Argentina, que vale la pena apuntar aquí: la costumbre del padrinazgo presidencial para los séptimos hijos varones (...) La costumbre comenzada a principios del siglo XX se mantuvo hasta el 24 de diciembre de 1973, el Decreto 848 del Poder Ejecutivo, firmado durante la tercer presidencia de Juan Domingo Perón, lo convirtió en ley."
Si te gusta la historia, las leyendas y/o las supersticiones, este libro es para ti.
No hace falta decir que, si te gustan los hombres lobo, este libro te vendrá como anillo al dedo.
PUNTAJE: 4/5

No hay comentarios:
Publicar un comentario