Título original: Pride and Prejudice
Autor: Jane Austen
Año: 1813
Género: Romance - Clásico
Páginas: 320
Los errores ayudan a aprender y a madurar. Esto debió pensar Jane Austen al colmar sus novelas de mujeres que saben superar las diversas dificultades con las que se encuentran para llegar a la plena madurez.
Las hermanas Bennet, hijas de un matrimonio con una perturbadora situación económica a futuro, se encuentran ante la dicotomía de la placentera vida que el romance les promete y el rechazo de una sociedad que las enfrenta, fruto del prejuicio.
Es justamente por esa ruptura, por esa denuncia que hace la novela, que Orgullo y Prejuicio resulta una lectura necesaria y por lo que se convirtió en una base importante del romanticismo inglés.
Las hermanas Bennet, hijas de un matrimonio con una perturbadora situación económica a futuro, se encuentran ante la dicotomía de la placentera vida que el romance les promete y el rechazo de una sociedad que las enfrenta, fruto del prejuicio.
Es justamente por esa ruptura, por esa denuncia que hace la novela, que Orgullo y Prejuicio resulta una lectura necesaria y por lo que se convirtió en una base importante del romanticismo inglés.
OPINIÓN
"Es reconocida como verdad absoluta aquella que afirma que un hombre soltero dueño de una gran fortuna ha de sentir algún día la necesidad de casarse"
"¿Qué puedo decir de Orgullo y Prejuicio que no sepan?" Así comenzaba una reseña de este libro y debo confesar, con algo de vergüenza, que hasta hace poco no sabía absolutamente nada de esta novela (ni siquiera vi la película) y que, aún siendo tan famosa nunca había pensado en leerla. La había clasificado como una novela romántica y yo disfruto más con novelas de aventura o de misterio y no tuve muy buena experiencia con novelas de este tipo (aunque, para ser justas con el género del romance, he de decir que las novelas que leí fueron todas modernas y de autores que no considero buenos).
La señora Bennet (madre de Jane; Elizabeth, la protagonista; Mary; Kitty y Lydia) ve al matrimonio como única esperanza para sus hijas, pues tras la muerte del señor Bennet las jóvenes quedarán abandonadas a su suerte cuando el señor Collins (heredero de todo, debido a que la propiedad está vinculada) tome posesión. El vínculo, especie de fideicomiso, implica que sólo se transmite por la línea masculina, de manera que, al fallecimiento del padre, la madre y las hijas perderán la mayor parte de la fortuna. La señora Bennet está muy emocionada por las noticias de la llegada de un hombre soltero "de considerable fortuna" al vecindario: Charles Bingley. El señor Bingley ha alquilado la finca Netherfield, donde planea establecerse temporalmente con sus dos hermanas, la señorita Bingley y la señora Hurst, así como su cuñado, el señor Hurst. La señora Bennet espera casar a alguna de sus hijas con el señor Bingley.
Poco después, Bingley y su grupo, que ahora incluye a su amigo íntimo, Fitzwilliam Darcy, acuden a un baile público en el pueblo de Meryton y aquí es donde comienza todo.
En las primeras versiones del libro llevaba el título de First Impressions -Primeras Impresiones- el cual considero muy adecuado dado la forma en la que los personajes se conocen y Lizzy, la protagonista, prejuzga al Sr. Darcy, co-protagonista (creo). Jane Austen tomó el título Orgullo y Prejuicio de una frase de Frances Burney, perteneciente a su novela Cecilia, el cual también considero adecuado, después de todo, veo a Lizzy como el "prejuicio" y a Darcy como el "orgullo".
Al principio de la lectura no estaba muy contenta con la novela por que me resultaba muy frívolo el concepto del amor que se aplicaba, le daba muy poca importancia a los sentimientos, como era muy común en la época, arreglando los matrimonios apenas al conocer a una persona, y llegue a aplazarla hasta que por fin me decidí a terminarla y me encontré enfrascada en una noche sin sueño en la cual termine de leerlo (las materias de mis clases pagaron el pato más adelante).
No sabría decir exactamente cuándo o cómo cambio mi parecer pero supongo que tiene que ver con la llegada de Collins (ya que allí había dejado el libro cuando lo retomé) y con la cantidad de humor que llego con él, reírse de Collins es fantástico. También tiene que ver con la personalidad de Lizzy que pude apreciar más cuanto más leía y que realmente me encanta, su opinión con respecto a la instrucción de las mujeres y lo poco necesarios que eran los "talentos" (las diferentes habilidades que una mujer que busca marido debe cultivar para atraer la atención de éste) estando orgullosa de no poseer ninguno y de no haber tenido institutriz (era muy común en aquella época que los niños fueran criados por una institutriz).
En una conversación/interrogatorio que mantuvo con Lady Catherine de Bough, ésta le pregunta
En una conversación/interrogatorio que mantuvo con Lady Catherine de Bough, ésta le pregunta
-¿Acaso las abandonó su institutriz?
-Nunca tuvimos institutriz.
-¡Imposible! Cinco hijas criadas en casa, ¿y no han tenido institutriz? ¡Jamás he visto cosa semejante! Su madre ha debido de ser esclava de la educación de ustedes.
Lizzy apenas pudo contener la risa cuando se disponía a manifestar que no había sido ese el caso.
y cuando debaten la Srta. Bingley, la Señora Hurst y ella acerca de los "talentos" y manifiestan conocer sólo una docena de mujeres que los dominan, Elizabeth responde
No dudo que conozcáis sólo a una docena; dudo que conozcáis a alguna.
Aunque a mi me divierten más las descripciones detalladas y los escenarios exóticos de los libros de aventura fue agradable leer las descripciones de sitios familiares (entiéndase casas, salones, campos) y disfrute de la forma de escribir de Austen, hace que quiera leer alguna de sus otras publicaciones.
PUNTAJE: 4/5

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